
¿La guerra comercial afectará a Chile? Expertos dicen que el impacto será limitado por los aranceles al cobre
2025-03-29
Autor: Isidora
Con la reciente escalada de tensiones comerciales, el gobierno de Donald Trump anunciará el 2 de abril nuevos aranceles, que incluyen un gravamen del 25% sobre las importaciones de cobre. Los expertos han pronosticado que este escenario tendrá un impacto limitado en la economía chilena debido a la fortaleza del cobre en los mercados internacionales.
Aunque la medida podría parecer alarmante, la realidad es que el precio del cobre ha mostrado una impresionante tendencia al alza. En la última semana, el metal chileno alcanzó un precio de $4,56 dólares por libra en la Bolsa de Metales de Londres, y en Nueva York se registró un récord de $5,21 dólares, representando un aumento del 30,03% en lo que va del año. Esto sugiere que el mercado ha afirmado su valor a pesar de la presión arancelaria.
El exsubsecretario de Economía, Tomás Flores, advirtió que existía la posibilidad de que las exportaciones chilenas sufrieran un impacto indirecto si naciones como México experimentan dificultades a causa de los nuevos aranceles. Sin embargo, el Ministro de Hacienda de Chile, Mario Marcel, enfatizó que el país cuenta con acuerdos comerciales con más de 60 naciones, lo cual es un factor crucial que mitigará las repercusiones de estas decisiones en la economía nacional.
De acuerdo con Pablo Barberis, académico de la Universidad de Chile, es importante considerar que solo el 10% de las exportaciones de cobre de Chile se dirigen a Estados Unidos, lo que reduce aún más la posibilidad de un impacto negativo significativo en nuestra economía. Por su parte, Carlos Smith, economista de la Universidad del Desarrollo, sugirió que una desaceleración en la demanda estadounidense podría estabilizar los precios del cobre, sin que ello represente necesariamente un golpe fuerte para Chile.
En un contexto global donde la economía chilena se ve respaldada por su diversificación y sus sólidas relaciones comerciales, la amenaza de nuevos aranceles puede no ser tan destructiva como se anticipaba. La resiliencia del sector del cobre, acompañado de estrategias proactivas del gobierno y del sector privado, podría asegurar un camino más limpio hacia el crecimiento frente a la incertidumbre del comercio internacional.