Salud

Escuelas infantiles de Bienestar Social: Una crisis en infraestructura y desigualdad educativa que no se puede ignorar

2025-03-31

Autor: Mateo

Las escuelas infantiles que dependen de la Consejería de Bienestar Social en las Islas Canarias están en una situación alarmante. Consideradas las "olvidadas" del Gobierno regional, tanto educadores como personal administrativo han expresado su frustración al ver que no se cumplen los estándares establecidos por el Decreto de Educación para niños de cero a tres años. A diferencia de las escuelas bajo la Consejería de Educación, donde la matrícula es gratuita, estas instituciones han luchado por mantener una educación de calidad a pesar de los desafíos financieros y operativos que enfrentan desde hace más de 50 años.

Rosa Elena Bethencourt, educadora infantil y miembro del comité de empresa en Tenerife, enfatiza que las escuelas han sido pioneras en el ámbito educativo de la región, ofreciendo menús nutricionales elaborados por un equipo de cocina propio. Sin embargo, denuncia que han caído en el abandono a lo largo del tiempo. Una de las principales carencias es la falta de personal auxiliar, un recurso que sí tienen las escuelas de la Consejería de Educación.

Nazaret Alonso, delegada de Intersindical Canaria y parte del comité en Las Palmas, describe la angustiante situación en las aulas al no contar con el apoyo necesario: "Cuando necesitamos ir al baño, tenemos que esperar a que una compañera pueda ayudar, porque estamos solas". Esta falta de recursos no solo compromete la calidad del servicio educativo, sino que también incrementa la carga de trabajo del personal, situación que ha llevado incluso a la clausura temporal de aulas y, en algunos casos, escuelas enteras.

Recientemente, algunos problemas han empezado a solucionarse gracias a nuevas listas de personal activadas por la Consejería. No obstante, en ocasiones se ha tenido que recurrir a la contratación de servicios de catering, a pesar de contar con cocinas completamente equipadas y personal capacitado. Esto representa un efectivo despilfarro de recursos al tiempo que se busca mantener un estándar educativo adecuado.

Los representantes sindicales también han reclamado la asignación de recursos europeos, como los fondos Next Generation, para realizar una "importante inversión en la rehabilitación" de estas escuelas. Sin embargo, denuncian que estos fondos han sido desviados hacia la creación de plazas en centros bajo la Consejería de Educación, evidenciando un evidente abandono hacia las instalaciones existentes de Bienestar Social.

Alonso subraya que hay informes que indican que muchas aulas carecen de instalaciones básicas como aseos y no cumplen con los requisitos de accesibilidad. El compromiso con la educación inclusiva se ve comprometido en un entorno donde las barreras arquitectónicas y la falta de reglamentos claros son una constante.

Hernández, representante de CCOO en Bienestar Social, resalta la incertidumbre que rodea a estas instituciones. Exige que se defina claramente el futuro de las escuelas infantiles y recalca que el hecho de que en Santa Cruz de Tenerife se concentren la mayoría de estas escuelas sin impulsar nuevas iniciativas en otras islas genera un agravio comparativo inaceptable.

La queja de que las escuelas no cumplan con el decreto de educación en lo que respecta a ratios de personal y la falta de auxiliares en el aula es una constante entre los trabajadores. El compromiso de destinar fondos para mejorar la situación, que ha sido discutido en legislaturas pasadas, parece desvanecerse sin resultados tangibles hasta el momento.

A pesar de todos estos problemas, Rosa Elena sostiene que el personal a cargo es excepcional y que el deseo de brindar una educación de calidad sigue siendo una prioridad. “Es fundamental que convertamos estas escuelas en instituciones totalmente públicas, como las de Educación, y que se reconozcan las funciones necesarias para el correcto funcionamiento de estas unidades educativas”, concluye apremiante.

Los sindicatos, igualmente, argumentan que la carga laboral ha llevado a una crisis en la salud laboral del personal, resaltando la necesidad de construir una comunicación más efectiva con la administración. Sin embargo, la inactividad de la Consejería ante sus requerimientos ha dejado un vacío que no puede ser ignorado. En un momento donde la educación es más importante que nunca, el futuro de estas escuelas y sus alumnos parece depender de una acción urgente y coordinada.