Ciencia

¡Revolución en el diagnóstico del Alzheimer! Un análisis de sangre promete detectar y medir su progresión con precisión

2025-04-01

Autor: Joaquín

El Alzheimer, la forma más prevalente de demencia, representa alrededor del 60% al 70% de los casos en todo el mundo. Con más de 57 millones de personas afectadas según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la scen se vuelve alarmante, ya que se proyecta que esta cifra podría alcanzar los 139 millones para el 2050. Esta enfermedad no solo es una de las principales causas de discapacidad y dependencia en personas mayores, sino que también plantea serios desafíos para los sistemas de salud globales.

Ante esta creciente crisis, investigadores de la Universidad de Washington en St. Louis y de la Universidad de Lund en Suecia han desarrollado un innovador análisis de sangre que podría transformar la manera en que diagnosticamos y tratamos esta devastadora enfermedad. Este test no solo tiene la capacidad de diagnosticar el Alzheimer con notable precisión, sino que también mide la progresión de la demencia, un aspecto crucial para determinar el tratamiento más adecuado para cada paciente.

Según el estudio publicado el 31 de marzo de 2025 en la revista Nature Medicine, este avance sería un hito hacia la medicina personalizada en el tratamiento del Alzheimer. El análisis mide los niveles de una proteína denominada MTBR-tau243, que podría facilitar diagnósticos más tempranos y precisos. Esto ayudaría a los médicos a identificar qué pacientes serían más beneficiados por los tratamientos disponibles.

Además, este nuevo análisis tiene el potencial de superar las limitaciones de las herramientas de diagnóstico actuales, como las tomografías por emisión de positrones (PET). Este test específica entre el Alzheimer y otras causas de deterioro cognitivo, lo que es un desafío importante en la práctica clínica.

El Dr. Randall J. Bateman, coautor del estudio, enfatiza que este análisis “proporciona una mejor indicación de si los síntomas son causados por el Alzheimer y puede ayudar a los médicos a decidir cuáles son los tratamientos más apropiados para sus pacientes.”

El Alzheimer se caracteriza por la acumulación de placas de amiloide y enredos de tau en el cerebro, que dañan las células nerviosas y provocan el deterioro cognitivo. Hasta ahora, los análisis de sangre se habían centrado principalmente en medir los niveles de amiloide, sin ofrecer información sobre el grado de avance de la enfermedad.

Este análisis utiliza espectrometría de masas para medir la proteína MTBR-tau243 en el plasma y representa un cambio significativo en el enfoque diagnóstico. En el estudio, los investigadores analizaron muestras de sangre de más de 900 personas, incluidas aquellas en etapas tempranas y avanzadas del Alzheimer, así como individuos con síntomas cognitivos provocados por otras afecciones.

Los resultados revelan que los niveles de MTBR-tau243 en sangre reflejan, con un 92% de precisión, la cantidad de enredos de tau en el cerebro, permitiendo diferenciar entre las etapas iniciales y avanzadas de la enfermedad. Notablemente, los niveles de esta proteína permanecen normales en personas sin síntomas o con deterioro cognitivo por otras enfermedades, lo que refuerza su especificidad para el Alzheimer.

Para aquellos con deterioro cognitivo leve atribuible al Alzheimer, los niveles de MTBR-tau243 se elevan significativamente, y en casos de demencia avanzada, pueden aumentar hasta 200 veces. Esta diferencia considerable es crucial para un diagnóstico adecuado.

Bateman declara que “este test de sangre identifica claramente los enredos de tau en el cerebro, nuestro mejor indicador de la sintomatología de Alzheimer y demencia.” Asimismo, el Dr. Oskar Hansson, otro de los coautores, resalta la importancia de combinar este biomarcador con otros análisis, aumentando significativamente la probabilidad de diagnosticar Alzheimer cuando ambos, el p-tau217 y el MTBR-tau243, resultan positivos.

Adicionalmente, el desarrollo de este análisis se alinea con avances en tratamientos para el Alzheimer. Dr. Kanta Horie, coautor principal, afirma que “este análisis permitirá a los médicos adaptar tratamientos a las necesidades específicas de cada paciente, optimizando los resultados.”

“Este tipo de análisis puede ofrecer mejores indicaciones sobre si los síntomas se deben al Alzheimer y ayudar a los médicos a elegir qué tratamientos son adecuados para cada paciente,” comenta Bateman, lo cual apunta a una implementación más accesible y efectiva en la práctica clínica.

Este test también podría desempeñar un papel crucial en el desarrollo de nuevas terapias dirigidas contra la tau, actualmente en fase experimental, que podrían beneficiar a pacientes en etapas más avanzadas de la enfermedad, donde los tratamientos antiamiloide son menos efectivos. “Estamos entrando en la era de la medicina personalizada para el Alzheimer,” enfatiza Horie, señalando un cambio esperanzador en la forma de abordar esta compleja enfermedad.

Finalmente, este test podría facilitar la participación de pacientes en ensayos clínicos, identificando con mayor precisión a quienes podrían beneficiarse de terapias experimentales. Esto no solo aceleraría el descubrimiento de nuevos tratamientos, sino que también optimizaría los costos asociados a estos ensayos, garantizando una selección más adecuada de los participantes. Actualmente, las terapias aprobadas por la FDA para el Alzheimer se centran en la reducción de amiloide, pero el impacto de esta prueba podría conducir a avances significativos en el personalización del tratamiento del Alzheimer, maximizando la efectividad terapéutica.