Salud

Berta Caro, nueva decana de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud: «La Facultad de Medicina necesita más profesores para ofrecer calidad»

2025-03-19

Autor: Pedro

Berta Caro, nacida en Mérida en octubre de 1975, ha sido profesora en el grado de Fisioterapia durante más de 25 años en la Universidad de Extremadura. Hoy asume el cargo de decana de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar este puesto y en la primera decana sin un título en Medicina. En años anteriores, fue vicedecana de Estudiantes en esta facultad, que alberga las carreras de Medicina, Enfermería y Fisioterapia, y que recientemente ha inaugurado nuevas instalaciones, una demanda que se ha hecho realidad.

En una reciente entrevista, Caro expresó su compromiso con su nuevo cargo, señalando que no considera su nombramiento como una presión, sino como una responsabilidad que asume con ilusión y experiencia en gestión.

Uno de sus principales objetivos en los primeros cien días de mandato es abrir las puertas del nuevo edificio a la sociedad extremeña, asegurándose de que todos puedan beneficiarse de las instalaciones. Además, tiene planes inmediatos para amueblar completamente el paraninfo y el salón de grados, así como cerrar un acuerdo con el Servicio Extremeño de Salud para facilitar las prácticas clínicas de los estudiantes.

Caro también abordó la elevada demanda para el grado en Medicina, que tiene una de las notas de corte más altas. Aunque reconoce un cambio en el perfil del estudiantado, que se está volviendo más competitivo y menos vocacional, enfatiza que los alumnos son muy comprometidos y de gran calidad.

Respecto a la escasez de médicos en el sistema sanitario, la nueva decana sostiene que la universidad está tomando medidas adecuadas al aumentar la oferta de plazas en el grado en Medicina en un 10%. Sin embargo, señala que no se ha recibido financiación para este incremento y que es crucial fomentar un equilibrio entre las universidades, el Ministerio y las comunidades autónomas. Un aspecto importante será también lograr que los residentes se queden en Extremadura tras finalizar su formación.

Al preguntarle sobre la carencia de profesores en la facultad, Caro advierte que no se trata simplemente de aumentar el número de alumnos, sino de garantizar una formación de calidad. La facultad necesita un 10% más de docentes para las asignaturas teóricas y un 20% más de profesionales para las prácticas clínicas. Aunque se está trabajando en la búsqueda de más personal docente, reconoce que el proceso de acreditación para los médicos puede ser complicado y requiere más recursos económicos.

Caro también mencionó el bajo rendimiento de la Universidad de Extremadura en los resultados de acceso a la formación MIR, vinculándolo a la insuficiencia de plantilla docente y a los costes de las academias preparatorias. En cuanto a por qué Extremadura es menos preferida por los médicos internos residentes, sugiere que mejorar las comunicaciones en la región podría atraer más profesionales.

Entre las preocupaciones actuales, Caro se refirió a la falta de interés de los alumnos por la Medicina de Familia, a pesar de que muchos expresan su deseo de cursarla. Esta tendencia podría deberse a la preferencia por trabajar en grandes hospitales y la necesidad de potenciar y dar más visibilidad a esta especialidad.

Finalmente, ante el aumento de agresiones a trabajadores sanitarios, Caro no considera que exista una crisis de prestigio en la profesión médica. Afirma que la sociedad ha cambiado y se ha vuelto menos tolerante, lo que exige una respuesta integral desde todos los organismos para asegurar la protección del personal sanitario. Ante la llegada de instituciones privadas como Uninde, que ofrecerá grados de Enfermería y Fisioterapia en Extremadura, Caro opina que la solución no radica en la competencia de universidades privadas, sino en que la universidad pública responda a las necesidades con más plazas docentes y recursos.