
¿Alejar el celular no basta? Descubre cómo mejorar tu concentración
2025-03-31
Autor: Sofía
Un reciente estudio ha revelado que alejar el celular de nuestro alcance no es suficiente para evitar las distracciones. A pesar de que un grupo de personas trabajó durante horas en una sala diseñada para minimizar ruidos y sin la presencia de su entorno habitual, se encontró un patrón sorprendente: la distracción se produce independientemente de la proximidad del smartphone.
Este descubrimiento proviene de una investigación publicada en Frontiers in Computer Science, dirigida por el Dr. Maxi Heitmayer, un experto de la London School of Economics y profesor en la Universidad de las Artes de Londres.
El objetivo de la pesquisa era determinar si la distancia física al smartphone influía en su uso durante una jornada laboral. Los resultados fueron claros: aunque alejar el celular disminuye su utilización, no reduce las interrupciones en el trabajo.
Heitmayer realizó un experimento con 22 participantes, todos estudiantes universitarios y oficinistas de entre 22 y 31 años. Se dividieron en dos sesiones de cinco horas, en un entorno controlado donde tuvieron acceso a sus dispositivos de trabajo, incluyendo laptops, tablets y, por supuesto, celulares. Las notificaciones permanecieron activas y no hubo restricciones en las configuraciones.
Los participantes trabajaron en diferentes condiciones: un día, el teléfono estaba al alcance de la mano, y en otro, situado a 1,5 metros de distancia, lo que obligaba a los usuarios a levantarse para interactuar con él. Este simple cambio permitió reducir el tiempo de uso del celular, de 23 minutos a 16 minutos de media en actividades recreativas.
Sin embargo, este menor uso del celular no se tradujo en una mejor concentración o en un aumento significativo del tiempo dedicado a las tareas laborales. En lugar de utilizar menos su teléfono, los participantes simplemente cambiaron de plataforma, accediendo a redes sociales y contenido de entretenimiento a través de sus computadoras, manteniendo casi igual el balance entre trabajo y distracción.
"Puedes reducir el uso del teléfono, pero eso no significa que menos tiempo en el móvil se traduzca en mayor productividad. Las distracciones simplemente se trasladan a otro dispositivo", explicó Heitmayer en la publicación de New Scientist.
El estudio llevó al investigador a una conclusión fundamental: el problema no radica en el dispositivo en sí, sino en los hábitos que hemos desarrollado alrededor de él. "Guardar el teléfono puede no ser suficiente para reducir la procrastinación y las interrupciones, ya que las distracciones son principalmente internas; las personas interrumpen su trabajo por su propia voluntad", añadió.
Heitmayer subrayó que el 89% de las interrupciones no se producen por alertas o sonidos del celular, sino por la sensación de que nos estamos perdiendo algo importante. Este comportamiento, indicativo de la naturaleza humana, sugiere que las herramientas para combatir el uso impulsivo del smartphone son más efectivas si fomentan la toma de conciencia sobre el tiempo y las actividades que realizamos.
Ejemplos de estas estrategias incluyen programar el tiempo de uso de aplicaciones, silenciar notificaciones y establecer límites claros. Aunque, aclara Heitmayer, estas medidas también tienen su límite en eficiencia.
Desde una perspectiva evolutiva, el hecho de que busquemos distracciones no es nada extraño; somos humanos. "No somos robots. La mayoría de nosotros no podemos estar sentados frente a la computadora con la mente cerrada durante horas", concluyó el investigador.
En resumen, más que alejar el celular, necesitamos reconsiderar nuestras rutinas y hábitos en un mundo cada vez más digitalizado. ¿Estás listo para enfrentar las distracciones y potenciar tu productividad?