
¿Es bueno caminar después de comer? Descubre lo que la ciencia dice sobre este saludable hábito
2025-03-31
Autor: Santiago
En los últimos años, se ha incrementado el interés por comprender cómo nuestros hábitos diarios impactan en nuestra salud, y los rituales que seguimos tras las comidas han captado especial atención en el ámbito científico.
Recientes investigaciones han explorado cómo acciones tan simples como caminar o beber líquidos pueden influir notablemente en funciones clave de nuestro organismo. Este análisis nos permite delinear prácticas beneficiosas y otras que sería conveniente ajustar o evitar.
Beneficios de caminar después de comer
Caminar después de comer no solo mejora el metabolismo, sino que también aumenta la sensibilidad a la insulina y reduce los picos de glucosa en la sangre. Según un artículo de la revista Eating Well, esta actividad representa una estrategia accesible para prevenir y controlar enfermedades como la diabetes tipo 2. Un estudio realizado por la Universidad de Otago en Nueva Zelanda, y publicado en la revista Diabetologia, sostiene que caminar tras las comidas puede disminuir hasta un 12% los niveles de azúcar en sangre.
Más allá de ayudar a regular la glucemia, caminar después de una comida puede ser particularmente efectivo para la pérdida de peso. Un estudio del International Journal of General Medicine reveló que esta práctica es más eficiente que esperar una hora para ejercitarse después de comer.
Los beneficios no se limitan al metabolismo; el sistema digestivo también se beneficia notablemente. Realizar una caminata corta después de comer puede mejorar el tránsito de los alimentos a través del tracto gastrointestinal, disminuyendo malestar como hinchazón, gases y calambres, como indica un estudio divulgado en Gastroenterology and Hepatology from Bed to Bench.
Además, esta actividad puede ayudar a reducir la interacción con bacterias intestinales, minimizar la acumulación de gases y disminuir la exposición al ácido gástrico, lo que posiblemente se relaciona con menores episodios de reflujo y acidez estomacal.
Impacto en el estado de ánimo
Un aspecto que muchos ignoran es el impacto positivo que caminar tiene en el estado de ánimo. Según la Clínica Mayo, el movimiento, incluso de baja intensidad, estimula la liberación de neurotransmisores como endorfinas y serotonina, que están vinculados con una sensación de bienestar y felicidad.
Duración y distancia recomendadas
La duración y distancia de la caminata posterior a las comidas pueden variar según los objetivos individuales. Eating Well sugiere caminatas de entre 2 y 5 minutos después de comer para reducir los niveles de azúcar, mientras que el estudio de la Universidad de Otago recomienda alrededor de 10 minutos.
Una comparación entre una caminata matutina de 45 minutos y una caminata de 15 minutos a paso ligero después de comer, publicada en Diabetes Care, mostró resultados claros: la caminata post comida es más eficaz para el control glucémico y también favorece la pérdida de peso.
Un metaanálisis en Sports Medicine, que examinó siete investigaciones, afirma que breves caminatas de 2 a 5 minutos tras las comidas tienen un impacto positivo en la regulación del azúcar en la sangre. Extender esta actividad a 60-90 minutos después de comer podría mitigar aún más los picos de glucosa.
Precauciones a considerar
Sin embargo, a pesar de estos beneficios, caminar inmediatamente después de comer puede conllevar algunos efectos adversos en ciertos individuos. De acuerdo con Healthline, algunas personas podrían experimentar malestar gastrointestinal leve, como náuseas e incomodidad. En tales casos, se recomienda esperar entre 10 y 15 minutos antes de caminar y optar por un ritmo moderado, para minimizar molestias y mejorar la digestión.
De acuerdo con la Clínica Mayo, hidratarse durante o después de las comidas favorece la digestión. El agua ayuda a descomponer los alimentos y facilita la absorción de nutrientes, además de prevenir el estreñimiento al ablandar las heces. Es aconsejable optar por el consumo de agua en lugar de bebidas azucaradas.
Curiosamente, la infusión de manzanilla, conocida por sus propiedades terapéuticas, ha sido objeto de investigación por la Universidad de Harvard, donde se identificaron beneficios sobre el sistema inmunológico. Así que no dudes en complementarla con tus hábitos saludables: ¡caminar y acompañar tus comidas con agua y manzanilla son combos que mejoran tu salud!