
¡Alerta máxima! Incendios forestales arrasan el sur de Estados Unidos: Evacuaciones masivas y caos total
2025-03-21
Autor: Sofía
Las intensas sequías y los vientos huracanados han desatado una serie de incendios forestales alarmantes en varios estados del sur de Estados Unidos, llevando a evacuaciones masivas y causando estragos en infraestructuras críticas.
Según informes de AP News, los estados más afectados incluyen Texas, Florida y Arkansas, donde el avance voraz de las llamas ha puesto en jaque a comunidades enteras. Las autoridades han tenido que cerrar importantes vías de comunicación debido a la amenaza inminente de los incendios.
En Texas, un incendio en el Bosque Nacional Sam Houston, cercano a la ciudad de Houston, obligó a evacuar alrededor de 900 viviendas y cerró escuelas locales. Hasta el momento, se ha quemado un asombroso total de aproximadamente 9.6 kilómetros cuadrados de terreno, y solo se ha logrado contener el 20% del fuego. Equipos de bomberos, con la ayuda de helicópteros y maquinaria pesada, se encuentran en batalla constante para controlar los puntos más críticos de la conflagración, según el Servicio Forestal de Texas A&M.
Se ha determinado que el incendio pudo desencadenarse a partir de una quema controlada en una propiedad privada que se descontroló. El subdirector de aplicación de la ley del Servicio Forestal de Texas A&M, Josh Mizrany, afirmó que se están recolectando pruebas para identificar cómo se originó la propagación de las llamas, que podrían ser entregadas a autoridades fiscales si se considera necesario. Aunque no ha habido heridos, se confirma que una vivienda ha sido consumida por el fuego.
El impacto se ha sentido en el ámbito educativo. El Distrito Escolar Independiente de Cleveland, que atiende a cerca de 12,000 estudiantes, tomó la decisión de cancelar clases en un esfuerzo por proteger a los estudiantes y personal ante el peligro.
En Florida, un incendio de grandes proporciones que comenzó el martes ha asediado a los Cayos de Florida, una famosa cadena de islas al sur del estado. Este incendio ha arrasado cerca de 88 kilómetros cuadrados, y similar a Texas, solo se ha conseguido controlar el 20% de las llamas. Para asegurar la protección de sus ciudadanos, las autoridades locales han cerrado temporalmente las dos carreteras principales que conectan estas islas con el continente, lo que ha producido un caos en la región, particularmente para quienes dependen de estas rutas durante la temporada alta de turismo.
Las condiciones climáticas han complicado aún más esta crisis; el sur de Florida ha estado bajo condiciones de sequía y no se espera la llegada de lluvias hasta mediados de mayo. Según el meteorólogo Donal Harrigan del Servicio Meteorológico Nacional, la llegada de un frente frío y aire seco podría intensificar aún más los desafíos para los equipos de control de incendios.
Arkansas no se queda atrás; el estado ha lidiado con un incremento alarmante de incendios forestales, con casi 100 reportes solo el miércoles y cinco nuevos focos detectados al siguiente día. Los vientos intensos han facilitado la rápida propagación de las llamas, causando el cierre de diversas carreteras, incluyendo una sección de la Interestatal 530 cerca de Little Rock, debido a la densa neblina provocada por el humo.
En North Little Rock, el fuego ha hecho colapsar el techo de un edificio histórico de 115 años, conocido como St. Joseph’s, que alberga a una organización sin fines de lucro dedicada a la agricultura urbana.
Este alarmante aumento en la actividad de incendios en el sur de Estados Unidos tiene sus raíces en unas condiciones climáticas adversas que han prevalecido en la región. Un ciclo de climas fríos seguidos por vientos intensos han creado un ambiente propicio para la propagación de incendios, lo que ha llevado al Servicio Meteorológico Nacional a emitir advertencias de bandera roja en Texas y Florida. Estas alertas señalan niveles peligrosamente bajos de humedad y vientos fuertes que elevan el riesgo de incendios a nuevas alturas.
En el sureste de Texas, se han pronosticado ráfagas de viento de hasta 40 kilómetros por hora con niveles de humedad de tan solo 18%, lo que incrementa el potencial de incendios aún más.
La comunidad sobrevive al miedo y a la incertidumbre mientras las llamas continúan amenazando sus hogares y sus posibilidades de un futuro más seguro. Todos los ojos están puestos en el pronóstico del clima en las próximas semanas, que podría determinar el destino de estas áreas afectadas.